Hermès y la artesanía del perfume

eau_dhermes

Este año, Círculo Fortuny, asociación del sector del lujo presidida por Carlos Falcó, marqués de Griñón, ha dedicado su V Día Fortuny a analizar el papel y la evolución de la artesanía en el mercado de alta gama. El invitado estrella de esta interesante jornada fue Guillaume de Seynes, vicepresidente ejecutivo de Hermès. ¿Y Quién mejor para hablar de artesanía que el portavoz de una empresa que asombra al cliente con sus listas de espera? Una marca que asienta su prestigio en la calidad, la singularidad y el esmero de su producción, o lo que es lo mismo, en el valor inmanente de unos productos, que como las joyas, están destinados a durar y a aumentar su valor con el paso del tiempo.

carre-h

La independencia es otro de los valores de Hermès que sigue siendo una empresa familiar. Descendiente él mismo de Thierry Hermès, el guarnicionero prusiano fundador de la marca, Guillaume de Seynes, que preside también el Comité Colbert, resumió durante su intervención la evolución de la empresa, desde su fundación en 1837 al último balance de resultados. Hermès da trabajo a 12.244 personas y en 2015 facturó cinco mil millones de euros, con un beneficio neto de casi mil millones.

De estas cifras el cinco por ciento corresponde al perfume, un capítulo consolidado a partir de 2004 con la incorporación de Jean-Claude Ellena como perfumista exclusivo de la casa y cuyo testigo acaba de asumir Christine Nagel con Eau de rhubarbe écarlate, el último aroma de la marca.

24-faubourg

El primero, Eau d’Hermès, data de 1951, y lleva la prestigiosa firma de Edmond Roudnitska. Vinieron luego Calèche (1961) y Équipage (1970) ambos de Guy Robert; y Amazone (Maurice Maurin, 1974),

En 1978 se crea la división Hermès Parfums, y en los años siguientes aparecen nuevos éxitos: Eau d’Orange Verte (F. Caron, 1979), Bel Ami (Jean-Louis Sieuzac, 1986), 24 Faubourg (Maurice Roucel, 1995), Hiris (O. Giacobetti, 1999), Eau des Merveilles (R. Schwieger y N. Feisthauer, 2004).

Jean-Claude Ellena inaugura su exitosa trayectoria como perfumista exclusivo de la casa con Un jardin en Mediterranée (2003), al que siguen: Un jardin sur le Nil (2005), Un jardin après la Mousson (2008), Un jardin sur le Toit  (2011), y Le jardin de Monsieur Li (2015). El periodo Ellena alterna los perfumes-jardín con lanzamientos tan notables como Terre d’Hermès (2006), las exclusivas propuestas de la colección Hermessence, y culmina con Eau de neroli doré (2016).

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Perfumes de culto, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s